{"id":643,"date":"2013-07-06T23:38:32","date_gmt":"2013-07-06T23:38:32","guid":{"rendered":"http:\/\/www.letrasdesatendidas.com.ar\/?post_type=portfolio&#038;p=643"},"modified":"2015-12-10T23:17:26","modified_gmt":"2015-12-10T23:17:26","slug":"es-importante-primero-respetar-el-metro-cuadrado","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.letrasdesatendidas.com.ar\/?p=643","title":{"rendered":"\u201cEs importante primero respetar el metro cuadrado\u201d"},"content":{"rendered":"<p><a class=\"twitter-share-button\" href=\"https:\/\/twitter.com\/share\" data-url=\"http:\/\/www.letrasdesatendidas.com.ar\/?post_type=portfolio&amp;p=643&amp;preview=true\" data-via=\"LetrasDes\">Tweet<\/a><br \/>\n<script>\/\/ <![CDATA[\n!function(d,s,id){var js,fjs=d.getElementsByTagName(s)[0],p=\/^http:\/.test(d.location)?'http':'https';if(!d.getElementById(id)){js=d.createElement(s);js.id=id;js.src=p+':\/\/platform.twitter.com\/widgets.js';fjs.parentNode.insertBefore(js,fjs);}}(document, 'script', 'twitter-wjs');\n\/\/ ]]><\/script><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><strong>Antonio Eusebio Jos\u00e9 Buzzegoli<br \/>\n<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><strong>Cerrajer\u00eda Ethervox \u2013 Arenales 2419<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las usamos todos los d\u00edas. Sin ellas, no podr\u00edamos entrar a casa. No podr\u00edamos viajar tranquilos sabiendo que nadie va a abrir nuestra valija. A veces, hasta no podr\u00edamos guardar secretos o cartas que no queremos que nadie lea. Sin ellas, muchas cosas de nuestro mundo interno, o lo que m\u00e1s queremos proteger, quedar\u00edan al descuido.<img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-medium wp-image-645\" title=\"Antonio llave\" src=\"http:\/\/www.letrasdesatendidas.com.ar\/wp-content\/uploads\/2013\/07\/DSC_0944-300x199.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"199\" srcset=\"https:\/\/www.letrasdesatendidas.com.ar\/wp-content\/uploads\/2013\/07\/DSC_0944-300x199.jpg 300w, https:\/\/www.letrasdesatendidas.com.ar\/wp-content\/uploads\/2013\/07\/DSC_0944-1024x680.jpg 1024w, https:\/\/www.letrasdesatendidas.com.ar\/wp-content\/uploads\/2013\/07\/DSC_0944-630x418.jpg 630w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ellas son las llaves. Y \u00e9l es Antonio, uno de los tantos cerrajeros que con sus manos las vuelven realidad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u201cAbr\u00edguese\u201d, es la \u00faltima palabra que dice Antonio antes de cortar el tel\u00e9fono. Est\u00e1 cayendo la tarde y el <img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-medium wp-image-646\" title=\"Antonio\" src=\"http:\/\/www.letrasdesatendidas.com.ar\/wp-content\/uploads\/2013\/07\/DSC_0947-199x300.jpg\" alt=\"\" width=\"199\" height=\"300\" srcset=\"https:\/\/www.letrasdesatendidas.com.ar\/wp-content\/uploads\/2013\/07\/DSC_0947-199x300.jpg 199w, https:\/\/www.letrasdesatendidas.com.ar\/wp-content\/uploads\/2013\/07\/DSC_0947-680x1024.jpg 680w, https:\/\/www.letrasdesatendidas.com.ar\/wp-content\/uploads\/2013\/07\/DSC_0947-630x948.jpg 630w\" sizes=\"auto, (max-width: 199px) 100vw, 199px\" \/>sol ya no est\u00e1 para amortiguar el fr\u00edo de una tardecita de junio. En la cerrajer\u00eda no hay nadie: tan solo Antonio del otro lado del mostrador y Lito, su compa\u00f1ero de trabajo, que est\u00e1 trabajando en el fondo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Antonio enseguida se presta a la conversaci\u00f3n y en cuesti\u00f3n de minutos nos transporta a la regi\u00f3n de la Toscana, de donde eran sus padres, que viajaron un mes en barco para venirse a vivir a Argentina y formar su familia ac\u00e1 en el pa\u00eds. A pesar de que la infancia de Antonio transcurri\u00f3 en Santa Fe, la sangre italiana corre por sus venas y sale a la luz en alguna que otra palabra.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u201cCom\u00edamos pasas de uva con mis hermanos sentados en el cord\u00f3n de la calle de tierra\u201d, recuerda Antonio sobre su ni\u00f1ez. Su madre se llamaba Gemma y era modista, y con una sonrisa relata: \u201cCon el terciopelo que le sobraba del trabajo me hac\u00eda zapatitos\u201d. La recuerda como una mujer muy seria, a quien trat\u00f3 de usted incluso hasta el d\u00eda de su muerte.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-large wp-image-647\" title=\"Antonio\" src=\"http:\/\/www.letrasdesatendidas.com.ar\/wp-content\/uploads\/2013\/07\/DSC_0949-1024x682.jpg\" alt=\"\" width=\"640\" height=\"426\" srcset=\"https:\/\/www.letrasdesatendidas.com.ar\/wp-content\/uploads\/2013\/07\/DSC_0949-1024x682.jpg 1024w, https:\/\/www.letrasdesatendidas.com.ar\/wp-content\/uploads\/2013\/07\/DSC_0949-300x200.jpg 300w, https:\/\/www.letrasdesatendidas.com.ar\/wp-content\/uploads\/2013\/07\/DSC_0949-630x420.jpg 630w\" sizes=\"auto, (max-width: 640px) 100vw, 640px\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A los 6 a\u00f1os de edad, un 6 de junio, se vino a vivir a Buenos Aires junto a toda su familia. La fecha me resulta familiar, y cuando miro el calendario corroboro que hoy es 6 de junio: \u201c\u00a1Antonio hoy es su aniversario de porte\u00f1o!\u201d, le digo, y \u00e9l, entre risas, contesta que no se hab\u00eda dado cuenta. En su adolescencia fue monaguillo en la Parroquia Santa Elena, y recuerda: \u201c\u00c9ramos terribles, nos tom\u00e1bamos todo el vino de la sacrist\u00eda\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El trabajo forma parte de la vida de Antonio desde sus 13 a\u00f1os. \u201cMi hermano Mario ten\u00eda un taller y me encantaba trabajar con \u00e9l\u201d, <img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-medium wp-image-648\" title=\"Antonio\" src=\"http:\/\/www.letrasdesatendidas.com.ar\/wp-content\/uploads\/2013\/07\/DSC_0953-300x199.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"199\" srcset=\"https:\/\/www.letrasdesatendidas.com.ar\/wp-content\/uploads\/2013\/07\/DSC_0953-300x199.jpg 300w, https:\/\/www.letrasdesatendidas.com.ar\/wp-content\/uploads\/2013\/07\/DSC_0953-1024x680.jpg 1024w, https:\/\/www.letrasdesatendidas.com.ar\/wp-content\/uploads\/2013\/07\/DSC_0953-630x418.jpg 630w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/>cuenta y agrega: \u201c<strong>\u00c9l era mi padre, mi amigo, mi todo<\/strong>\u201d. \u201c\u00bfSab\u00e9s lo que pasa? Yo trabaj\u00e9 desde chico por necesidad, te quer\u00e9s imaginar yo viv\u00eda en un conventillo\u2026\u201d, explica.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El tel\u00e9fono suena y Antonio interrumpe su relato. \u201cCerrajer\u00eda\u201d, dice. Tras unos segundos de silencio, responde: \u201cEs que ahora no puedo, estoy en una charla con una persona\u2026\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La historia de la vocaci\u00f3n de Antonio como cerrajero es algo peculiar. No se trata de un oficio hereditario, ni de una curiosidad que estuviera latente desde su ni\u00f1ez. Todo empez\u00f3 con una historia de amor\u2026<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cuando rondaba los 20 a\u00f1os de edad conoci\u00f3 a Noem\u00ed Amalia, quien hoy es su mujer, en una fiesta en las calles Austria y Juncal. Le gust\u00f3. Averigu\u00f3 su tel\u00e9fono por medio de una amiga, puso \u201cvoz de artista\u201d y se hizo<img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-medium wp-image-650\" title=\"Llaves\" src=\"http:\/\/www.letrasdesatendidas.com.ar\/wp-content\/uploads\/2013\/07\/DSC_0961-300x199.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"199\" srcset=\"https:\/\/www.letrasdesatendidas.com.ar\/wp-content\/uploads\/2013\/07\/DSC_0961-300x199.jpg 300w, https:\/\/www.letrasdesatendidas.com.ar\/wp-content\/uploads\/2013\/07\/DSC_0961-1024x680.jpg 1024w, https:\/\/www.letrasdesatendidas.com.ar\/wp-content\/uploads\/2013\/07\/DSC_0961-630x418.jpg 630w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/> pasar por un tal \u201cMarco Antonio\u201d. As\u00ed, detr\u00e1s de esa identidad falsa, la invit\u00f3 a tomar algo a La Biela. \u201cCuando me vio se quer\u00eda morir\u201d, dice Antonio tentado de risa.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>\u201cEstuve un mes y medio para tutearla\u2026 \u00a1Imaginate lo que estuve para que me d\u00e9 un beso!\u201d<\/strong>, cuenta, y enseguida empieza a relatar con detalles cada una de las salidas que siguieron a ese primer encuentro: cuando tomaron un batido de Gancia en La Biela, una Coca Cola con sandwichs de miga en Bulnes y Libertador\u2026 Antonio toma su billetera y nos muestra un billete de aquellos a\u00f1os, que con tinta azul lleva escrito: \u201cPara mi gordo querido de su amorcito, para que lo guarde con todo cari\u00f1o\u201d. Y con todo cari\u00f1o lo guard\u00f3. Y con todo cari\u00f1o lo exhibe.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter\" title=\"Billete\" src=\"http:\/\/www.letrasdesatendidas.com.ar\/wp-content\/uploads\/2013\/07\/DSC_0956-1024x680.jpg\" alt=\"\" width=\"640\" height=\"425\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Un 13 de enero se comprometieron, y Antonio cuenta c\u00f3mo fue que le pidi\u00f3 la mano al padre de Noem\u00ed: \u201cEscuchame, en esa \u00e9poca se estilaba eso\u201d, aclara al ver nuestras caras que muestran algo de desconcierto. Quien ser\u00eda su suegro acept\u00f3 gustoso, pero le respondi\u00f3 con otra propuesta: que comience a trabajar en la cerrajer\u00eda.<img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-medium wp-image-653\" title=\"Antonio\" src=\"http:\/\/www.letrasdesatendidas.com.ar\/wp-content\/uploads\/2013\/07\/DSC_0965-300x199.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"199\" srcset=\"https:\/\/www.letrasdesatendidas.com.ar\/wp-content\/uploads\/2013\/07\/DSC_0965-300x199.jpg 300w, https:\/\/www.letrasdesatendidas.com.ar\/wp-content\/uploads\/2013\/07\/DSC_0965-1024x680.jpg 1024w, https:\/\/www.letrasdesatendidas.com.ar\/wp-content\/uploads\/2013\/07\/DSC_0965-630x418.jpg 630w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por ese entonces Antonio segu\u00eda trabajando en el taller de autos, y a su suegro se le ocurri\u00f3 que el trabajo en la cerrajer\u00eda, la misma cerrajer\u00eda en la que hoy en d\u00eda sigue trabajando, ser\u00eda la mejor opci\u00f3n para el futuro de la pareja. \u201cParte de lo que soy hoy se lo debo a mi suegro\u201d, dice Antonio, y tras unos segundos de reflexi\u00f3n, rectifica: <strong>\u201cParte de lo que soy hoy se lo debo a mi mujer\u201d<\/strong>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u201cPara poder casarme trabaj\u00e9 durante dos a\u00f1os de 8 de la ma\u00f1ana a 2 de la ma\u00f1ana\u201d, cuenta Antonio, para quien el matrimonio significaba empezar a formar un hogar. Un hogar que se fue construyendo paso a paso\u2026<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">De fondo suena la radio bajita, bien bajita. Casi ni se puede reconocer qu\u00e9 canci\u00f3n est\u00e1 sonando, y el sonido que protagoniza el ambiente es el del trabajo manual de Lito, que con una m\u00e1quina est\u00e1 creando una llave. Es un ruido agudo, que hasta puede generar <img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-medium wp-image-651\" title=\"M\u00e1quina\" src=\"http:\/\/www.letrasdesatendidas.com.ar\/wp-content\/uploads\/2013\/07\/DSC_0962-300x199.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"199\" srcset=\"https:\/\/www.letrasdesatendidas.com.ar\/wp-content\/uploads\/2013\/07\/DSC_0962-300x199.jpg 300w, https:\/\/www.letrasdesatendidas.com.ar\/wp-content\/uploads\/2013\/07\/DSC_0962-1024x680.jpg 1024w, https:\/\/www.letrasdesatendidas.com.ar\/wp-content\/uploads\/2013\/07\/DSC_0962-630x418.jpg 630w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/>algo de erizo a quien lo escucha por primera vez. Ese sonido lejos est\u00e1 de ser una novedad para el o\u00eddo de Antonio, que ya lleva varias d\u00e9cadas de acostumbramiento.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>\u201cUn hijo es como una estrella que cae\u201d<\/strong>, describe Antonio al narrar la llegada de Fabiana, su primera hija, a quien \u201cla esperaba con mucha ansiedad\u201d. Se r\u00ede al recordar su adolescencia que \u201cera terrible\u201d, y la describe con orgullo de padre.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Durante varios a\u00f1os Antonio particip\u00f3 del Cursillo de Cristiandad, una suerte de preparaci\u00f3n de retiro espiritual, junto a su esposa. Cuenta que estuvo \u201cmuy metido en eso\u201d. Un d\u00eda ret\u00f3 a su hija, y ella le contest\u00f3: \u201c\u00bfY vos qu\u00e9 me das para que yo sea mejor?\u201d. Antonio se qued\u00f3 pensando, y se dio cuenta de que le faltaba encontrar un equilibrio entre aquella actividad y el cuidado de su familia: <strong>\u201cAh\u00ed me di cuenta de que es importante primero respetar el metro cuadrado\u201d<\/strong>, dice.<img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-large wp-image-655\" title=\"Llaves\" src=\"http:\/\/www.letrasdesatendidas.com.ar\/wp-content\/uploads\/2013\/07\/DSC_0977-1024x680.jpg\" alt=\"\" width=\"640\" height=\"425\" srcset=\"https:\/\/www.letrasdesatendidas.com.ar\/wp-content\/uploads\/2013\/07\/DSC_0977-1024x680.jpg 1024w, https:\/\/www.letrasdesatendidas.com.ar\/wp-content\/uploads\/2013\/07\/DSC_0977-300x199.jpg 300w, https:\/\/www.letrasdesatendidas.com.ar\/wp-content\/uploads\/2013\/07\/DSC_0977-630x418.jpg 630w\" sizes=\"auto, (max-width: 640px) 100vw, 640px\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La idea de adoptar un segundo hijo apareci\u00f3 como una oportunidad de agrandar la familia. Un d\u00eda, a las 5 de la ma\u00f1ana, Fabiana entr\u00f3 al cuarto y le dijo: \u201cPap\u00e1 quiero hablar con vos\u201d. En ese momento Antonio pens\u00f3 para sus adentros: \u201c\u00bfEn qu\u00e9 l\u00edo se habr\u00e1 metido?\u201d. Pero no hab\u00eda tal l\u00edo ni tampoco alg\u00fan problema, sino que las palabras de su hija fueron: \u201cQuiero que ese chico venga con nosotros\u201d, refiri\u00e9ndose a la posibilidad de la adopci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>\u201cMe movi\u00f3 el mundo\u201d<\/strong>, dice Antonio con sus ojos colmados de l\u00e1grimas. L\u00e1grimas que no llegan a verse del todo por los anteojos oscuros que tiene puestos, pero que se pueden escuchar en un tono de voz a punto de quebrarse. Tomaron la decisi\u00f3n en familia porque \u201cen casa no hacemos nada si antes no lo hablamos entre todos\u201d, explica.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">De ese modo Julio pas\u00f3 a formar parte de la familia. \u201cEse que ves ah\u00ed es mi hijo\u201d, dic<img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-medium wp-image-654\" title=\"Julio\" src=\"http:\/\/www.letrasdesatendidas.com.ar\/wp-content\/uploads\/2013\/07\/DSC_0971-300x199.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"199\" srcset=\"https:\/\/www.letrasdesatendidas.com.ar\/wp-content\/uploads\/2013\/07\/DSC_0971-300x199.jpg 300w, https:\/\/www.letrasdesatendidas.com.ar\/wp-content\/uploads\/2013\/07\/DSC_0971-1024x680.jpg 1024w, https:\/\/www.letrasdesatendidas.com.ar\/wp-content\/uploads\/2013\/07\/DSC_0971-630x418.jpg 630w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/>e Antonio muy emocionado mientras se\u00f1ala una foto colgada en la pared. \u201cEra como si a Fabiana la conociera de toda la vida\u201d, recuerda Antonio sobre los primeros d\u00edas, y cuenta que todo lo que le dieron a un hijo, tambi\u00e9n se lo dieron al otro: \u201cLa cerrajer\u00eda est\u00e1 a nombre de uno, y el local de al lado est\u00e1 a nombre del otro\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u201cCuando termin\u00f3 el colegio mi mujer le compr\u00f3 el Clar\u00edn con los Clasificados porque no quer\u00eda vagos en la casa\u201d, cuenta Antonio, pero su hijo m\u00e1s que volcarse a una b\u00fasqueda laboral externa, decidi\u00f3 sumergirse tambi\u00e9n en el mundo de la cerrajer\u00eda. As\u00ed, Julio hered\u00f3 el oficio del padre y tambi\u00e9n es cerrajero. Pero en Italia, donde est\u00e1 viviendo hace varios a\u00f1os.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-medium wp-image-656\" title=\"Trabajo\" src=\"http:\/\/www.letrasdesatendidas.com.ar\/wp-content\/uploads\/2013\/07\/DSC_0978-300x199.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"199\" srcset=\"https:\/\/www.letrasdesatendidas.com.ar\/wp-content\/uploads\/2013\/07\/DSC_0978-300x199.jpg 300w, https:\/\/www.letrasdesatendidas.com.ar\/wp-content\/uploads\/2013\/07\/DSC_0978-1024x680.jpg 1024w, https:\/\/www.letrasdesatendidas.com.ar\/wp-content\/uploads\/2013\/07\/DSC_0978-630x418.jpg 630w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/>Aprender el arte de la cerrajer\u00eda \u201ces cuesti\u00f3n de mirar\u201d. <strong>\u201cTen\u00e9s que dedicar tiempo, imaginaci\u00f3n y poner buena voluntad para arreglar las cosas\u201d<\/strong>, explica Antonio sobre su trabajo. Para \u00e9l los oficios funcionar\u00edan muy bien como mecanismo de inserci\u00f3n social porque \u201csi no ten\u00e9s la mente ocupada pens\u00e1s en tomar alcohol, en consumir drogas\u2026\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En el rato que dur\u00f3 la charla, fueron varios los llamados telef\u00f3nicos que Antonio pospuso para seguir contando su historia. Y otros tantos fueron los saludos que reparti\u00f3 a los vecinos que caminaban por la calle Arenales llegando a Pueyrred\u00f3n, y lo saludaban por el ventanal del local.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Con una llave invisible Antonio nos abri\u00f3 las puertas de su vida, y esa misma llave invisible la fue usando a lo largo de sus 78 a\u00f1os para abrir dos grandes puertas fundamentales de su vida: la de su vocaci\u00f3n de cerrajero, y la de una familia que, de solo nombrarla, le colma sus ojos de l\u00e1grimas.<\/p>\n<p><div class=\"video\"><div class=\"video-wrapper\"><iframe loading=\"lazy\" src=\"\/\/www.youtube.com\/embed\/gCg0-5UT3EI?rel=0\" width=\"640\" height=\"480\" frameborder=\"0\"><\/iframe><\/div><\/div><br \/>\n<a class=\"twitter-share-button\" href=\"https:\/\/twitter.com\/share\" data-url=\"http:\/\/www.letrasdesatendidas.com.ar\/?post_type=portfolio&amp;p=643&amp;preview=true\" data-via=\"LetrasDes\">Tweet<\/a><br \/>\n<script>\/\/ <![CDATA[\n!function(d,s,id){var js,fjs=d.getElementsByTagName(s)[0],p=\/^http:\/.test(d.location)?'http':'https';if(!d.getElementById(id)){js=d.createElement(s);js.id=id;js.src=p+':\/\/platform.twitter.com\/widgets.js';fjs.parentNode.insertBefore(js,fjs);}}(document, 'script', 'twitter-wjs');\n\/\/ ]]><\/script><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Tweet Antonio Eusebio Jos\u00e9 Buzzegoli Cerrajer\u00eda Ethervox \u2013 Arenales 2419 Las usamos todos los d\u00edas. Sin ellas, no podr\u00edamos entrar a casa. No podr\u00edamos viajar tranquilos sabiendo que nadie va a abrir nuestra valija. A veces, hasta no podr\u00edamos guardar secretos o cartas que no queremos que nadie lea. 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